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Poco a poco se van conociendo más detalles sobre el autor del tiroteo de este domingo en una iglesia de la localidad de Sutherland Springs, en Texas, Devin Patrick Kelley.

En conferencia de prensa este lunes, las autoridades informaron que Devin Patrick Kelley enviaba mensajes de texto amenazantes a su suegra.

“Sabemos que había enviado mensajes de texto amenazantes y no podemos entrar en detalles sobre esa situación doméstica que continúa siendo minuciosamente investigada (…) La suegra del sospechoso asistió a la iglesia”, informó Freeman Martin del Departamento de Seguridad Pública de Texas a la prensa este lunes.

La autoridades también aclararon que el motivo del ataque no tiene bases religiosas ni raciales. “Esto no fue motivado por motivos raciales, no fue por creencias religiosas, sino por una situación doméstica”, agregó Martin.

El joven de 26 años, que murió poco después de llevar a cabo la masacre que dejó 26 muertos, no tenía licencia para portar un arma, dijeron las autoridades. “El sospechoso tenía una licencia de seguridad privada similar a la de un guardia de un concierto”, dijo Freeman Martin.

Kelley era un joven blanco que sirvió en preparación logística en la Fuerza Aérea estadounidense, en la Base Holloman, en Nuevo México, entre los años 2010 y 2014. Provenía del condado de Comal, según lo informó el congresista Henry Cuellar.

Los registros judiciales de ese estado citados por The Washington Post muestran que en octubre de 2012 Tessa K. Kelley solicitó el divorcio contra Devin Kelley. El caso parece haber concluido en cuestión de días, con un acuerdo registrado el mismo día de la presentación inicial.

Fue juzgado en el consejo de guerra en 2012 por agredir a su esposa e hijo. Fue sentenciado a 12 meses de reclusión y fue acusado por “mala conducta” en 2014, según Ann Stefanek, la jefa de operaciones de medios de la Fuerza Aérea.

Kelley trabajó brevemente durante este verano como guardia de seguridad desarmado en un parque acuático del Summit Vacation Resort Schlitterbahn, en New Braunfels, dijo la compañía en un comunicado.

Informan que el joven aprobó una verificación de antecedentes penales del Departamento de Seguridad Pública de Texas antes de comenzar a trabajar allí. Claudia Varjabedian, gerente del resort, dijo a AP el lunes que Kelley había estado trabajando allí el último mes y medio, que “parecía un buen tipo” y que no ocasionó ningún problema.

El complejo está cerca de la que aparentemente era la casa de Kelley en una carretera rural en New Braunfels, que está a unas 35 millas del sitio donde ocurrió el ataque en Sutherland Springs.

El ataque

Las autoridades aseguraron que Devin Patrick Kelley fue visto vestido con equipo negro incluido un “chaleco antibalas”, en una gasolinera a las 11:20 am (hora local). Luego cruzó la calle, salió de su vehículo y comenzó a disparar un arma tipo AR-15 fuera de la iglesia, dijeron los oficiales.

Luego, el sospechoso ingresó a la iglesia y continuó disparando. Al salir, un residente local lo vio y le disparó lo que provocó que el sospechoso soltara su rifle y huyera.

El autor del tiroteo escapó en su automóvil. Detrás de él, dos residentes incluido el que estaba armado y le disparó, persiguieron a Kelley en su vehículo e intercambiaron disparos. La persecución terminó cuando Kelley se estrelló con su auto.

Durante la persecusión, las autoridaes informaron que Kelley llamó a su padre para decirle que estaba herido y que no “lograría sobrevivir”.

Pudo haber muerto por una herida de bala autoinfligida o por heridas del tiroteo. “Una autopsia determinará la causa de la muerte”, dijo el vocero Freeman Martin.

Kelley tenía en su vehículo dos armas más además del rifle con el que atacó en la iglesia: una Glock 9mm y un Ruger calibre 22.

Los funcionarios dicen que el sospechoso vivía en un suburbio de San Antonio y no parece estar vinculado a ningún grupo terrorista organizado.

“Entiendo que (los suegros) asistían a esta iglesia de vez en cuando”, dijo el sheriff del condado de Wilson, Joe Tackitt.

En el ataque murieron personas de entre 18 meses y 77 años. Las autoridades advirtieron que de los heridos que están hospitalizados, 10 están en estado crítico.

Esta matanza se produce poco más de un mes después del último tiroteo masivo y el más letal de la historia reciente de EEUU. En ese caso, fue Stephen Paddock que armado con rifles se apostó en la ventana del hotel Mandalay Bay de Las Vegas, Nevada, y mató a 58 personas en un concierto de música country.