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Apenas uno de cada cinco estadounidenses quiere que sean deportados los inmigrantes que llegaron indocumentados al país cuando eran niños, según una encuesta llevada a cabo por Associated Press y el Center for Public Affairs Research.

El sondeo también revela la opinión negativa que tienen los estadounidenses del presidente Donald Trump, quien entre sus principales promesas de campaña está la de construir un muro a lo largo de la frontera con México. Sobre este tema el 49% se opone a su construcción y el 32% lo apoya.

La encuesta se da a conocer luego de que este fin de semana el gobierno anunciara una lista de prioridades severas relacionadas con la inmigración que podrían frustrar los intentos para proteger de la deportación a los cientos de miles de jóvenes inmigrantes, también conocidos como dreamers.

Las exigencias incluyen cambiar el sistema para el otorgamiento de tarjetas de residencia, contratar 10,000 agentes adicionales de inmigración y construir el muro en la frontera sur con México como el mandatario lo ha prometido, pese a que los legisladores demócratas han rechazado explícitamente muchas de estas políticas.

Unos 800,000 jóvenes inmigrantes estaban protegidos bajo DACA, una iniciativa del expresidente Obama que les daba permisos de trabajo y protegía de la deportación. Sin embargo, Trump la eliminó y pidió al Congreso que legislara al respecto para darle una solución más permanente a estos inmigrantes.

Cerca del 60% de los estadounidenses están a favor de permitir que los dreamers permanezcan legalmente en EEUU, comparado con el 22% que se opone. Apenas 19% de los encuestados indicó que estos jóvenes indocumentados deberían ser deportados.

68% de los hispanos encuestados, 61% de los negros y 57% de los blancos están a favor de extender la protección similar a la de DACA. Ocho de cada 10 son demócratas y cuatro de cada 10 son republicanos.

El principal argumento de quienes están a favor de la permanencia de los dreamers en EEUU es que ya se encuentran en el país, muchos de ellos con vidas productivas y que su entrada ilegal no fue culpa de ellos sino de sus padres.