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Presentando como evidencias los reportes de un solo medio argentino en el cual se vincula a Julián Gil con un narcotraficante peruano, la abogada Alma Pellón, representante legal de Marjorie de Sousa, soltó públicamente la más reciente duda sobre la integridad y el carácter del actor y empresario, con quien su clienta mantiene un pleito legal desde mayo por la manutención y derechos de visitas del hijo de ambos, Matías Gregorio.

De acuerdo con Pellón, un medio argentino alega que fuentes no identificadas le aseguraron que Julián Gil y el Gobernador de Puerto Rico formarían parte de la red de lavado de dinero del narcotraficante y presunto exmiembro de Sendero Luminoso, Marco Antonio Estrada. Esa información no ha sido publicada ni confirmada por fuentes oficiales, pero la abogada solicitó a las autoridades civiles y penales de México que, “por la seguridad de Marjorie y sobre todo de Matías” investiguen con distintos consulados cuánta veracidad hay en los reportes.

Julián Gil atendió el tema durante la conferencia de prensa que ofreció el martes en la noche en el aeropuerto de México donde se le preguntó si conocía a Estrada, “No sé de quién me están hablando”, aseguró el galán, que ya parece acostumbrado a los ataques infundados. Le ocurrió en mayo, cuando Marjorie de Sousa sometió una demanda en su contra en la cual pedía al juez que el actor argentino fuese sometido a una prueba de dopaje y otra psicológica, pues le imputaba utilizar sustancias ilícitas y ser agresivo, violento, por lo que ella tenía dudas de que pudiera cuidar al hijo de ambos.

Un mes más tarde, el 9 de junio, bajo juramento, Marjorie de Sousa declaró que Julián Gil no es ni drogadicto ni violento, por lo que ambos señalamientos fueron desestimados. La defensa de la actriz venezolana de 37 años alegó públicamente que habían desistido de las acusaciones para agilizar el proceso, lo que hasta el momento no ha ocurrido.

Julián Gil atendió el tema durante la conferencia de prensa que ofreció el martes en la noche en el aeropuerto de México donde se le preguntó si conocía a Estrada, “No sé de quién me están hablando”, aseguró el galán, que ya parece acostumbrado a los ataques infundados. Le ocurrió en mayo, cuando Marjorie de Sousa sometió una demanda en su contra en la cual pedía al juez que el actor argentino fuese sometido a una prueba de dopaje y otra psicológica, pues le imputaba utilizar sustancias ilícitas y ser agresivo, violento, por lo que ella tenía dudas de que pudiera cuidar al hijo de ambos.

Un mes más tarde, el 9 de junio, bajo juramento, Marjorie de Sousa declaró que Julián Gil no es ni drogadicto ni violento, por lo que ambos señalamientos fueron desestimados. La defensa de la actriz venezolana de 37 años alegó públicamente que habían desistido de las acusaciones para agilizar el proceso, lo que hasta el momento no ha ocurrido.

Una guerra en la cual él también él ha dicho medias verdades, pues al defenderse ha incurrido en impresiciones. Por ejemplo, reiteró que Marjorie de Sousa pedía 200,000 pesos de pensión, cuando en los documentos del caso se consigna que exige el 20 por ciento de los ingresos del galán. Nunca ha hablado de cifras.

Julián Gil también alegó que en la entrevista que Marjorie de Sousa ofreció a Don Francisco el pasado domingo, dijo que no existía la lista en la pide pescado para el bebé. La actriz lo que dijo que fue lo mismo que ha compartido desde el primer día que surgió la controversia: que el juez les pidió un listado de todos sus gastos y por eso el estimado incluía de todo.

El galán argentino también aseguró que su expareja había dicho que él no estuvo en el parto. Eso es falso porque lo que Marjorie de Sousa dijo fue que durante el embarazo se sintió sola pues él estaba trabajando y cumpliendo compromisos. Pero de que sí estuvo presente cuando Matías nació, de eso no dejó ninguna duda.

“El niño estaba enfermo, llama a las ambulancias y no, ya no está enfermo”, denunció Julián Gil, trayendo a colación la emergencia médica que sufrió el pequeño Matías el pasado 1 de junio. La actriz ha explicado que cuando las autoridades de salud llegaron a su casa, ya las enfermeras que atienden al bebé habían controlado la situación y el niño estaba mejor.

Por último, el actor de 47 años compartió con reporteros su duda de que el bebé hubiese estado “tres minutos” sin respirar y no es la primera vez que públicamente pone en entredicho el testimonio de De Sousa, la mujer a la que en agosto del año pasado le entregó un anillo de compromiso y con la cual esperaba casarse por primera vez.