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Uno de los cuatro detenidos por los ataques terroristas en Barcelona, Mohamed Houli Chemlal, de 22 años, declaró este martes a un juez antiterrorismo que la célula de la que era parte planificaba un atentado mucho más grande y con explosivos, aseguran medios locales citando a fuentes judiciales.

Vestido con la pijama del hospital en el que ingresó y donde fue detenido, Houli llegó a la sede de la Audiencia Nacional este martes por la mañana acompañado junto a los otros tres detenidos que también se espera que declaren –Dris Oukabir, Salah El Karib y Mohamed Aallaa.

Según dijo al juez, refiere la agencia EFE, la organización de la que era parte organizaba ataques contra “monumentos”, de noche y de una manera que causaran los menores daños a personas posibles.

Tras su declaración de más de una hora, la fiscal Ana Noé pidió para él prisión sin fianza. Las autoridades concluyeron, luego de escuchar al joven yihadista, que en el ataque solo participaron los 12 que están en la cuenta de muertos o detenidos por las autoridades y han concluido que esta célula ha sido desarticulada.

Nacido en una comunidad española al norte de Marruecos, Melilla, Chemlal es uno de los cuatro sobrevivientes de la célula yihadista conformada por 12 miembros y que la policía señala como responsables de los arrollamientos deliberados en Barcelona y Cambrils que dejaron 15 muertos y decenas de heridos.

Chemlal resultó herido tras la explosión accidental que ocurrió la madrugada del jueves en una vivienda en Alcanar (al sur de Barcelona) donde la policía sospecha que el grupo fabricaba explosivos que serían utilizados en nuevos atentados.

El joven se ha convertido en un testigo clave. Luego de resultar herido en esa explosión fue trasladado a un hospital. Desde allí dio una declaración a la policía catalana que, aseguran, ha permitido reconstruir los atentados en La Rambla, en Barcelona, y en el costero poblado de Cambrils.

Furgonetas para una mudanza

El segundo en declarar fue el español de origen marroquí Driss Oukabir. Su turno llegó a las 3:50 pm (hora local).

Cuando la policía de Cataluña lo detuvo en Ripoll, dijo en primer momento que su hermano –uno de los abatidos por la policía– le había robado los documentos que luego fueron usados para alquilar la van con la que se cometió el atropello masivo.

Pero este martes cambió su versión. Aseguró que él mismo había rentado dos furgonetas, pero que creía que sería utilizado para una mudanza, refiere el diario El País.